¿Cómo empezar a comer sano? Y no morir en el intento…

El concepto de empezar a comer sano parece muy sencillo visto desde fuera, pero en cuanto tenemos que aplicarlo a nuestra vida diaria, empiezan las complicaciones.

Por desgracia, desde mi punto de vista como Entrenador Personal Online, percibo que muchas veces se dan por obvios muchos supuestos que en realidad no lo son. El cuerpo humano es una máquina muy compleja pero a la vez muy bien diseñada. Somos capaces de adaptarnos a entornos muy variantes y previsiblemente complicados que seguramente ni siquiera nos plantearíamos con anterioridad.

Cuando llevamos muchos años haciendo lo mismo, siguiendo una misma rutina, se hace cada vez más difícil cambiar ciertos hábitos que parecerían sencillos de modificar. Esto es, si estamos comiendo todos los días un trozo de pan y queremos reducir los hidratos de carbono de nuestra alimentación, sería tan sencillo como dejar de comernos ese trozo de pan. ¿O quizá, dependiendo de la persona y del contexto no sea tan sencillo?

Desde mi experiencia como Entrenador Personal Online, considero un grave error tratar de aislar cada ámbito del global del ser humano para afrontar ciertas situaciones. En el caso de la nutrición, la variable psicológica es fundamental. El éxito de las mejoras que tratemos de aplicar en nuestra alimentación va a depender de cómo asumamos y afrontemos esos cambios.

Empezar a comer sano y no dejar de hacerlo nunca más

En la inmensa mayoría de los casos el éxito no es el corto plazo, sino el largo. Conseguir cambiar un hábito es relativamente fácil, lo difícil es ser capaz de mantener ese cambio y no abandonarlo en el primer mes.

Bajo mi punto de vista, la clave de un Entrenador Personal reside en conocer y saber aplicar, de forma individualizada, diferentes estrategias que nos lleven a conseguir cambios de hábitos PERMANENTES.

En definitiva, ahí reside la dificultad real, en ser capaces de que dichos cambios de hábitos sean para el resto de nuestras vidas. Evita que sea un mero espejismo sostenido temporalmente gracias a un pico puntual en nuestra motivación. A veces nos motivamos y luego volvemos a desmotivarnos. Y ese es uno de los puntos fundamentales del trabajo de un Entrenador Personal Online.

No pienses a corto plazo, el éxito es el mantenimiento del nuevo hábito a largo plazo.

¿Por qué el calzado tradicional no favorece a nuestros pies? Iniciando la transición hacia el minimalismo:

Cuando hablamos de pisada y de hacer una transición hacia el minimalismo, debemos de tener en cuenta muchos factores. Existen muchas características que son las que van a determinar el propio calzado en sí mismo y su mejor o peor adecuación a nuestros pies.

Un buen Entrenador Personal Online, debe saber que los pies de cada individuo son totalmente particulares y distintos a los de los demás. Existen una serie de características comunes al calzado que puedan ser más beneficiosas para nuestra pisada y nuestra salud. No obstante debemos tener siempre presente que ningún calzado fabricado industrialmente va a adaptarse 100{85baf56f5ba3a5497bef5c714175231d4f2eedfe609f5dd8ad17f0961e639eae} a nuestros pies y a nuestra pisada. No obstante, las diferencias sí que serán muy claras y podremos notar grandes diferencias entre un calzado y otro.

Por lo general, se suelen tener en cuenta, a modo general, los materiales de los que está hecho el calzado y la calidad del mismo. Ello influirá enormemente en su durabilidad. Además de esto y como características principales tendremos la suela, la cual puede tener diferente grosor, la amplitud de la zona del antepié, el drop o diferencia de altura entre la zona del antepié y la zona del retropié, la flexibilidad y el peso del calzado, y la existencia o no de refuerzos o estabilizadores.

Características que debe tener el calzado

Parece obvio que el calzado debería adaptarse a nuestro pie y no al revés, por lo que, por norma general debería de ser ancho en la zona del antepié, no tener drop para evitar acortamientos en el tendón de Aquiles y en toda la cadena posterior, con todo lo que ello supone a nivel postural. No debe tener refuerzos de ningún tipo, ya que nuestro cuerpo ya tiene sus propios mecanismos para estabilizar. La suela deberá ser lo más fina posible para que nuestros mecanismos propioceptivos y sensitivos de los pies puedan funcionar con normalidad. El calzado debería de ser ligero y flexible, para poder adaptarse así con facilidad al movimiento natural de nuestros pies.

Por desgracia y debido a multitud de razones, tanto comerciales como de otros tipos, el calzado tradicional no cuenta con dichas características, todo lo contrario, lo que oprime al pie y como consecuencia produce deformaciones y otra serie de consecuencias negativas como dolor o pérdida de sensibilidad en la planta, y eso interfiere enormemente en los entrenamientos y complica la transición hacia el minimalismo.

Ahora bien, si llevas toda la vida usando calzado tradicional no esperes adaptarte en 2 días a un calzado totalmente distinto. Recuerda que todo lleva su proceso de adaptación, el cual debe ser progresivo e individualizado y supervisado por un Entrenador Personal Online con una formación adecuada para ello.

Haz que tu calzado se adapte a tu pie, y no que tu pie se tenga que adaptar al calzado.